Las enmiendas para corregir el umbral de exención de 50 a 5 toneladas y solucionar el vacío legal de la chatarra posconsumo se han aprobado con el apoyo mayoritario de PPE, S&D y ECR, respaldando así la propuesta de la industria española. Esta decisión representa la postura definitiva del Parlamento Europeo y el proceso de tramitación parlamentaria continúa ahora en los trílogos entre la Eurocámara, el Consejo de la UE y la Comisión Europea
El Parlamento Europeo ha respaldado las principales demandas de la industria del aluminio en la sesión plenaria del 15 de septiembre en Estrasburgo. La Eurocámara ha aprobado la propuesta liderada por la Asociación Española del Aluminio (AEA), que ha contado con el respaldo y la colaboración del conjunto de las asociaciones nacionales del aluminio europeas y de la patronal comunitaria European Aluminium, para modificar el Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM). El texto fija como medidas prioritarias la reducción del umbral de exención de 50 a 5 toneladas para los productos de aluminio y la resolución del vacío legal sobre la chatarra posconsumo.
Las medidas salieron adelante en dos votaciones independientes respaldadas por el Partido Popular Europeo (PPE), la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas (S&D) y los Conservadores y Reformistas Europeos (ECR). La iniciativa de la AEA contó desde el inicio con el apoyo de la eurodiputada Susana Solís (PPE) para el registro de las enmiendas, así como del eurodiputado Nicolás González Casares (S&D), cuya labor fue relevante para articular el voto positivo dentro de su grupo parlamentario.
La rebaja del umbral de exención de 50 a 5 toneladas para el aluminio constituye el objetivo primordial logrado por la industria. La exención de 50 toneladas abarcaba la gran mayoría de los pedidos habituales de los clientes del sector transformador, lo que generaba un incentivo para importar productos elaborados fuera de la UE exentos de costes de carbono, dejando desprotegidas a las pymes europeas frente a la competencia desleal.
En segundo lugar, el Pleno respaldó también la solución al vacío legal sobre la chatarra de aluminio posconsumo. Al catalogar de forma homogénea toda la chatarra como precursor dentro de la norma, se evita que productores de terceros países declaren aluminio primario de alta huella de carbono como material reciclado para eludir el pago del CBAM.
El presidente de la AEA, Felipe Quintá, ha señalado: «Rebajar el umbral de 50 toneladas era la cuestión prioritaria para evitar una brecha por la que entraban importaciones sin ajustar sus costes de carbono, perjudicando a nuestros transformadores y pymes. Agradecemos a Susana Solís y a Nicolás González Casares su implicación con una industria que sustenta un millón de empleos en Europa. Con este respaldo en Estrasburgo a las 5 toneladas y a la chatarra, el Parlamento demuestra que la política climática debe ir de la mano de la competitividad industrial».
Con el resultado de esta votación, queda fijada la posición oficial del Parlamento Europeo sobre la revisión del CBAM. El proceso de tramitación parlamentaria continúa ahora en los trílogos entre la Eurocámara, el Consejo de la UE y la Comisión Europea para la negociación del texto final.
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